martes, 28 de agosto de 2012

Luis Mena en Revista Triunfo 846. (Septiembre de 2002)


Positivo / Negativo

Lejos están los tiempos en que Luis Mena no era considerado en Colo-Colo: hoy es titular indiscutido, estuvo nominado entre los mejores centrales del torneo de Apertura y se da el gusto de analizar un par de ofertas del extranjero. Es sin lugar a dudas, el año del rubio defensa.

Postivo

Puerto Montt: Guardo buenos recuerdos de este club, pues me abrió las puertas cuando parecía que en el Monumental me las cerraban. Puerto Montt me dio la oportunidad de foguearme y madurar para volver a Colo-Colo, como un jugador más completo.

Mundial: Jugarlo es la aspiración de todos los jóvenes. Sé que hay que progresar día a día para ganarse un lugar. Ya estuve en la Sub 17, Sub 20 y la adulta y, sin duda, son los momentos más lindos de mi carrera. Un honor inmenso.

Nuevo Plantel: Lo positivo de este Colo-Colo es que todos tenemos libertad para opinar: ya no pasa eso que los de más experiencia hacían callar a los jóvenes, porque ahora somos mayoría.

Juan Carlos Saffie: Es una persona que le ha hecho muy bien a Colo-Colo, porque ha manejado las cosas de forma clara y transparente, que era lo que le faltaba al club. El se ha portado muy bien conmigo, ya que aunque estoy negociando mi continuidad en ningún momento me ha presionado o cerrado las puertas como ocurrió con Gamadiel García en la 'U'.

Ofertas del extranjero: Es lindo que te tomen en cuenta, sobre todo porque soy un defensa. Un puesto que generalmente no luce mucho y no es muy cotizado. He tenido varias ofertas y aunque me ilusiono, mantengo los pies en la tierra porque sé que esto es bien variable.

Ídolo: Siempre admiré el estilo de jugar del 'Chano' Garrido, su tranquilidad en la cancha y como salía con balón dominado. Ha sido muy importante en mi carrera, porque siempre me está aconsejando, es un lujo tenerlo trabajando para el club.

Campeonato: Estamos luchando por eso, dejamos la vara muy alta en el primer torneo y el propósito inmediato es terminar primeros en las 15 fechas para acceder a la Copa Libertadores.

Negativo

Quiebra: Ha tenido sus pro y sus contra, sobretodo para los jóvenes que nos dio la oportunidad de jugar. En todo caso ha sido lamentable por el despido de gente y tener que subsistir con lo justo. Como colocolinos da pena ver al club así.

Gamadiel García: Es una situación lamentable en la que sólo pierde el jugador. Gamadiel tiene condiciones para triunfar, pero le están cortando la posibilidad de mostrarse, por un capricho de la dirigencia.

Mal comienzo: El Torneo de Clausura lo comenzamos de mala manera, hemos tenido partidos malos y otros regulares, pero pienso que con el correr de las fechas vamos a conseguir el equilibrio e igual vamos a dar la pelea.

El momento más duro: Cuando me mandaron a préstamo se me vino la noche, me sentí poco útil porque no estaba en los planes de Roberto Hernández, me dolió mucho que nunca me diera los motivos.

Huelga: Era el momento clave para exigir lo mínimo que requiere un futbolista: tranquilidad en las remuneraciones para preocuparse sólo de jugar. El fútbol no está bien y se siente la necesidad de generar un cambio.

Riesgos: Juan Carlos Saffie se reunió con nosotros después que se votó la huelga y nos explicó que la movilización era peligrosa para la continuidad de giro, pero en todo caso igual nos respaldó asegurándonos que no tomaría represalias contra nadie.

Descenso Programado: Solamente perjudica a los futbolistas, nuevamente se abaratan los costos y ya no será rentable esta profesión. Está bueno ya de que siempre se sacrifique a los jugadores.

Prensa: Me molesta que siempre se busque lo malo, a diferencia de Argentina que agranda a sus ídolos. En Chile buscan pequeños detalles para perjudicar a Zamorano, Salas o al 'Chino' Ríos.

Lo que dicen de él:

Titular indiscutido: Este ha sido un año muy positivo: estoy más maduro y he mejorado en muchos aspectos. Me alegra que el medio y mi club lo reconozca, de hecho, en la misma revista Triunfo salí en el ranking del Torneo Apertura, lo que para mí fue un gran aliciente que me obliga a seguir mejorando.

Condiciones: Algo debo tener para estar jugando en Primera División y ser titular en Colo-Colo. Me defiendo bastante bien y no le envidio nada a otros defensas. En todo caso, generalmente. los más buenos para la pelota están del medio para arriba.

Cualidades: Soy un defensor muy aplicado que anticipa muy bien y tiene la capacidad de salir jugando de buena forma. No soy bueno para reventar la pelota, pero si hay que hacerlo no me hago problemas.

Poca personalidad: No lo veo tan así. la posición en la que juego no es para cancherearse, pero en todo caso uno con el tiempo va ganando personalidad y éste es recién mi segundo año como profesional.

Errores: El más latente es el que cometí con Coquimbo y nos costó quedar fuera de la Sudamericana. Cuando recién comencé a jugar cometía muchos errores porque me ponían de lateral... Ese es el sino de los defensas centrales que no se ubican cuando los hacen jugar en la banda.

No intimida: No es importante tener un aspecto que intimide a los delanteros, de hecho, Alejandro Nesta y Paolo Maldini están entre los mejores defensas del mundo, sin idolatrados por las mujeres y no son para nada temibles. ¿Galán yo...? Tengo mis cosas, nunca he tenido problemas con las mujeres. Ahora estoy pololeando.





Luis Mena en Revista Triunfo 778 (Mayo de 2001)




Luis Mena. En Puerto Montt con la 'mente en blanco'

¿Cómo fue este cambio de la capital a la Démima Región?
- Sin duda que es una experiencia nueva, bonita, la que se ha sabido tomar. Pretendo sacarle el mayor provecho.

¿Fue duro dejar a Colo-Colo que es una gran institución y partir a un equipo de provincia, de los denominados chicos?
- Claro que fue duro. Pero a la vez me ha servido mucho porque he conocido la realidad del fútbol desde otra perspectiva. He visto cómo se trabaja en los 'equipos chicos'. Cuando vuelva a Colo-Colo voy a valorar más las cosas. Uno aprende cuando está lejos de la familia y de la intitución que lo vio nacer.

¿Te dolió dejar Colo-Colo?
-No. Pienso que era un momento justo. Necesitaba tener un año regular, foguearme de una mejor manera.

¿Y con Roberto Hernández como DT de los albos, no tenías oportunidades?
- La verdad es que vi que las posibilidades de jugar en Colo-Colo eran mínimas. Estaban contratando jugadores en el puesto en que juego. No iba a ser mi año y decidí dar un paso al costado. Gracias a Dios se dio esto de Puerto Montt.

¿De quién fue la iniciativa de emigrar del club: de los dirigentes o tuya?
- Fue más mi iniciativa. Tenía muchas ganas de jugar, sentirme una pieza importante dentro de un equipo y ahora doy gracias de estar en Puerto Montt, donde me han recibido muy bien, la gente, el cuerpo técnico y mis compañeros.

¿Te fuiste sentido con el técnico Hérnandez o con la dirigencia alba?
- Yo no diría que es resentimiento. Pero, tal vez mi salida de Colo-Colo debió haber sido pensando más en la persona que en el jugador. Fue un poco frío el trato, de hecho, desde que estoy en Puerto Montt nunca he recibido un llamado de algún dirigente. Esa actitud no debería ser y menos con alguien de la casa.

¿Pero ese mal momento se recompensa con lo que ha sido el recibimiento en Puerto Montt?
-De todas maneras. Estoy muy agradecido de la forma en que me han tratado. Espero reivindicarme con la gente y dar vuelta este momento, y hacer un Puerto Montt más grande que es lo que todos esperamos.

¿Cómo ha sido tu vida en el sur?
- Soy un tipo muy tranquilo, muy hogareño, me encanta estar en mi casa. En Puerto Montt vivo solo en un departamento y ha sido linda la experiencia, es primera vez que salgo de mi casa. Uno es más independiente, valoras más las cosas y madura como persona.

¿Me imagino que echas de menos a tu mamá?
-Claro, a mi vieja, a mi viejo, que han sido pilares importantes en mi carrera futbolística y de mi forma de ser.

¿Cómo te entretienes?
-Con internet y veo televisión. Con lo duro que es el clima, es difícil salir y las veces en que acompaña el buen tiempo, salgo a recorrer el sur de Chile y ahora entiendo porque dicen que antes de salir al extranjero hay que conocer nuestro país.

¿Qué es lo que más te ha llamado la atención del sur?
-Puerto Montt es muy lindo. He tenido la oportunidad de visitar Puerto Varas, el Salto del Petrohué, el Lago de Todos los Santos, el Volcán Osorno... Todo es espectacular.

¿Ya te conquistó el curanto?
-La verdad es que no soy muy bueno para los mariscos y el curanto lleva mucho de eso. En Puerto Montt se come ahrto, por eso hay que ir acostumbrándose.

¿Qué comida es la que más te ha gustado?
- Me gusta mucho como preparan los pescados. He tenido la oportunidad de comer locos y son muy ricos.

¿Sabes cocinar?
- Sí, soy un dueño de casa. Me lavo la ropa, plancho, me hago todas las cosas.

¿Cuál es tu receta culinaria preferida?
- La Sierra me queda muy buena. Le echo un poquito de cerveza, limón, sal, un poquito de orégano, mantequilla y al horno. He invitado a algunos de mis compañeros y han quedado sorprendidos con la mano que tengo.

Al parecer te has hecho de buenos amigos en el plantel...
- La verdad es que he tenido afinidad con todos. A Ribera lo conocí cuando jugaba en Católica y a otros en Colo-Colo, pero me llevo bien con todos.
 
En el plano profesional, ¿Cuáles son las metas que te has propuesto?
- En este momento, lo más importante es consagrarme en Puerto Montt y luego volver a Colo-Colo y ser una parte importante en el equipo... Y en cierto modo, volver a la selección, porque es muy lindo defender a tu país.
 
¿Y en lo personal?
- Siempre he soñado con formar mi propia familia, casarme y tener hijos. Esa es mi meta en la parte personal, espero que se cumpla.
 
¿Tienes algo avanzado para ese proyecto?
- Sí, pololeo hace tres años y cinco meses... Ahora último se ha estancado un poco la relación, porque tuve que partir de Santiago y mi novia está estudiando y nos hemos visto poco, pero si el amor existe seguriremos luchando por esto a pesar de la distancia.
 
En Busca de la revancha
El defensa Luis Mena nació el 28 de agosto de 1979 en Puente Alto, Santiago. A los 13 años llegó a Colo-Colo, equipo donde dio sus primeros pasos en el fútbol. Ya a los 16 saltó de cadetes al primer equipo, para luego vestir la roja en la sub 17, sub 20 y adulta. Sin embargo, no todo ha sido fácil para este joven jugador, ya que este año debió dejar el equipo que lo vio nacer, debido a que no estuvo en los planes del DT Roberto Hernández. "Ahora es mi primer año a préstamo en Puerto Montt y quiero consagrarme para volver a Colo-Colo", señala.
 
Sonia Tamayo Herrera
fotos: Christián Iglesias.


miércoles, 15 de agosto de 2012

Elson Beyruth. Nobleza en la cancha


(A continuación, la columna de Chomsky en The Clinic dedicada a Elson Beyruth)


ARRIBA DE LA PELOTA Por Chomsky

ELSON BEYRUTH

NOBLEZA EN LA CANCHA

EL BRASILEÑO LOGRÓ UNA GRAN IDENTIFICACIÓN EN COLO-COLO POR SU ESPÍRITU IRREDUCTIBLE, POR SU DETERMINACIÓN PARA IR EN BÚSQUEDA DEL GOL, POR SU FUERZA, VELOCVIDAD Y REMATE CON AMBAS ÍERNAS. CON EL ‘10’ EN LA ESPALDA, DISPUTÓ 237 PARTIDOS OFDICIALES Y CONVIRTIÓ 110 GOLES, MPAS OTROS 22 ENCUENTROS INTERNACIONALES, DURANTE OCHO TEMPORADAS, EN LAS QUE DIO DOS VUELTAS OLÍMPICAS: 19709 Y 1972.

Antes de la final del Torneo de Clausura 2006 en que Colo-Colo se coronó campeón sobre Audax Italiano, el “Pluto” Carlos Contreras, recio defensa de Universidad e Chile y la selección nacional en la década del ’60, comentó del astro Matías Fernández: “Tiene calidad el cabro, y cuando arranca se parece al brasileño Beyruth”.
El “Pluto” conoce de lo que habla porque muchas veces enfrentó a Beyruth en el período de las vacas flacas de Colo-Colo ante el “Ballet Azul”, la lucha de Beyruth era conmovedora frente a Contreras y Humberto Donoso primero, Juan Rodríguez y Alberto Quintano después, secundados por Roberto Hodge, Por su entrega en la cancha y su nobleza para recibir golpes sin quejarse (una lección para tanto futbolista de la actualidad que se desploma como una damisela al menor contacto), Beyruth nunca se fue del corazón del hincha colocolino aunque haya vestido otras camisetas: Magallanes (1973), Antofagasta (1974) y Santiago Morning (1975).
Nacido el 20 de octubre de 1941 en San Juan, Río de Janeiro, Elson Beyruth Iazegi integró la selección de Brasil que obtuvo la medalla de plata en los Juegos Panamericanos de Chicago 1959, Estados Unidos. Formado en el Flamengo, actuó allí, en el Corinthians y el Guaratingueta de Sao Paulo y regresó a su club en 1964.
El 24 de marzo de 1965 arribó al aeropuerto Los Cerrillos para sumarse a Colo-Colo, cuyo banderín había conocido entre cientos de insignias y distintivos de equipos de todo el mundo en la Casa del Jugador que el Flamengo tenía para sus futbolistas de provincia.
La noche del 27 de enero de 1971, Beyruth se tituló de ídolo cuando Colo-Colo ganó la definición del título 1970 al vencer inesperadamente a Unión Española con dos goles suyos.
“Colo-Colo no obtenía una estrella desde 1963 y Unión Española era mucho más equipo, con Juan Olivares, Juan Rodríguez, Antonio Arias, Francisco Valdés, el paraguayo Eladio Zárate y el “Pollo” Leonardo Véliz. Nadie daba un peso por nosotros, ni el entrenador (Pancho Hormazábal, ni los dirigentes ni el periodismo. Unión ya nos había ganado en la liguilla (1-0), pero en la última fecha cayó ante Everton y hubo que definir. Sólo los jugadores nos teníamos confianza y pedimos concentrarnos. Estuvimos en Las Cruces, entrenábamos en Cartagena y el día del partido llegamos a almorzar al Hotel Panamericano”, cuenta Beyruth.
“El primer gol fue de oportunismo. En una jugada de tiro libre, la defensa de Unión Española esperaba el disparo de Leonel Sánchez, quien se la tocó a Gerardo Castañeda, hubo un rebote y le pegué de primera, de zurda a un ángulo. AL terminar el primer tiempo nos empataron (Carlos Pacheco) y así finalizaron los 90 minutos. Llegamos al tiempo suplementario y un centro del “Keko” Ramírez fue disputado por mi compañero Víctor Zelada con Raúl Angulo, la pelota dio un bote y pasé en velocidad a Juan Rodríguez y ante la salida de Juan Olivares, resolví con calma –para definir era tranquilo-, le di de zurda, abajo, despacito.. Di la vuelta olímpica en andas, con todo el estadio gritando: ¡Bey-ruth… Bey-ruth!”
¿Dice que no fue su actuación más brillante?
-          Fue el partido más emocionante, pero el más completo ocurrió cuando Colo-Colo venció 3-1 a la Unión Soviética. La selección rusa marchaba invicta en su gira por Sudamérica, había empatado con Brasil y con Argentina y venía de derrotar 2-0 a Uruguay. De modo que estábamos muy motivados, y en el fútbol la motivación tiene una importancia decisiva. Lo realizado fue muy bueno y llamativo tanto en el aspecto técnico como en el táctico. El entrenador era el uruguayo José María “Chema” Rodríguez. Esa noche nos salió todo y lo tengo grabado, lo mismo que la fecha: miércoles 8 de diciembre de 1965.
¿Qué recuerda de esa victoria?
-          Unión Soviética era un equipo de estilo europeo, con harta velocidad y harta fuerza pero muy correcto, muy caballeroso en la cancha. Jugaba con pases largos y me acuerdo que sin líbero. En los primeros 10 minutos tuve cinco oportunidades, sin embargo abrieron la cuenta los rusos en una acción en que recuperaron la pelota en campo nuestro, un contragolpe y gol. Un minuto después empató Walter Jiménez –qué buen jugador- con un tiro de izquierda y antes de que terminara el primer tiempo, eludí a un defensa y al arquero Lev Yashin, quien me cometió penal. Lo sirvió “Chamaco” Valdés y la “Araña Negra” se movió hacia el otro lado. En la segunda fracción, arranqué por la izquierda y retrasé para Eladio Rojas, quién sacó un disparo parecido al de Arica en el Mundial de 1962 y Yashin manoteó, entró Roberto Rojas, hermano de Eladio, y señaló el tercer gol. El árbitro era Carlos Robles padre y los rusos contaban con una gran formación con Shesterniev, Voronín, Metreveli, Meskhi, Afonin, Sabo, Danilov, Kurtsilava… Presenciaron el encuentro y se quedaron hasta el final con las 70 mil personas el Presidente de la República, Eduardo Frei Montalva, y el embajador de la URSS en Chile (Alexander Anikin). La tribuna numerada bajo la marquesina costaba 12 escudos, que eran como tres dólares. Colo-Colo alineó con Efraín Santander, Óscar Montalva, el “Chita” Humberto Cruz, Hugo Lepe y Sergio Navarro; “Chamaco” Valdés, Eladio Rojas y Beyruth; Mario Moreno, Walter Jiménez de centrodelantero y Roberto Rojas.
             El Sábado anterior (4 de diciembre de 1965), había anotado el mejor gol de su carrera.
-          Enfrentamos a Deportes La Serena y ganamos 6-1. El gol de ellos lo hizo el “Negro” José Sulantay. Mario Moreno, gran amigo, señaló una conquista espectacular y después convertí a los 87 y a los 90 minutos. El sexto resultó de antología, según publicaron los diarios. Santander sacó el balón con la mano y desde la mitad de la cancha pasé a cinco adversarios en diagonal y luego al arquero, el argentino Orfel Cortés. Había 50 mil personas y el árbitro (Carlos Valdés) me felicitó y dio por finalizado el partido sin que Deportes La Serena alcanzara a partir desde el medio.
Otros goles inolvidables.
-          Frente a Universidad de Chile, de sobrepique, en un partido que perdimos. Estaba parado en un vértice del área grande, a la derecha, y me marcaba Alberto Quintano. Vino una cortada de “Chamaco” Valdés, levanté la pelota por sobre el “Mariscal”, antes de que cayera le pegué y se clavó en un ángulo del arco del “Gringo” Adolfo Nef. Después de la vuelta olímpica de 1972, vino a jugar el campeón argentino, San Lorenzo de Almagro. Empatamos (2-2) y anoté un gol que fue largamente aplaudido. Me fui por la derecha eludiendo rivales pegado a la raya de fondo y cuando el arquero (Agustín) Irusta salió, toqué el balón hacia la red. Yo no pateaba penales ni tiros libres, mi especialidad era la técnica en velocidad, el voleo. Y la mayoría de mis goles los convertí entrando por la izquierda, pero definiendo con la derecha.
Siempre escribieron mal su nombre y apellido.
-          Sí. Me ponían Edson como Pelé (Edson Arantes do Nascimento) y Beirut, con i latina o sin hache. No me importa, por el cariño de la gente.

LA JOYA
“El gol de la victoria en la finalísima con Unión Española se hizo muy famoso, además, porque no se vio en la transmisión por TV. Cuando cayó el centro, apareció la cabeza de un hincha que gritaba el gol antes que se produjera. La televisión estaba empezando a transmitir fútbol y ubicaba la cámara muy baja, al lado de la tribuna de parlamentarios. Con los años vine a enterarme de que había sido el diputado Mario Palestro, un reconocido colocolino”.
“Gillette me propuso hacer la publicidad de Platinum Plus y yo tenía que decir la frase: Se la recomendu, amigo. El spot alcanzó gran popularidad por mi mezcla de portugués y español”.

martes, 5 de junio de 2012

La Copa se miró, se tocó y se quedó


Hacer el esfuerzo de recordar hace 21 años es complicado, más aún cuando en ese entonces sólo tenía 10 años.

Mi mente me dice que era un día despejado, pero helado aquél 5 de junio y que en las noticias, se confirmaba que se descartaba un corte de luz en el horario del partido, lo que era recurrente no sé por qué en esos tiempos.

En 1991 ya era un fanático colocolino y la espera de ese partido me tenía con los nervios de punta y ansioso.

Vivía con mi abuelita, mi recordada Mamá ‘Chela’, la que a pesar de no ser una fanática del balompié entendía la fiesta que se vivía de Arica a Magallanes, y por lo mismo, algo que estaba reservado sólo para los domingos de visitas a casa, ese día también sucedió: Coca Cola y queso para el pan, la final de la Libertadores lo ameritaba.

En la previa tengo claro que a pesar del empate en Asunción, se le temía al delantero Adriano Samaniego, pero en un hecho anecdótico poco recordado en una fiesta el ariete se autoinfirió una herida en el pie con un arma de fuego y quedaba descartado para la revancha en Pedreros.

Llegó la hora del inicio, tenía miedo, estaba tan cerca un título que entendía hasta entonces era imposible para el fútbol chileno, hasta conocí el cantito que a todos los adultos tenía incómodos ese de “la Copa, la Copa, se mira y no se toca”.

¡Gol de Colo-Colo! Y recuerdo a Sapito Livingstone gritando sobre el relato algo como: “¡Así anotaba Pelé! En alusión al tanto de ‘Lucho’ Pérez.

Con el 2-0 todos sabíamos éramos campeones, pero faltaba el 3 a 0 que fue emotivo, se que ahí a el 90% del pueblo albo le brotaron las lágrimas, Leonel Herrera hijo, vengando el robo del 73.

Ahora, la Copa se miraba, se tocaba y se quedaba.

Recuerdo la locura, la alegría reinante en el glorioso Monumental David Arellano, se me pone la piel de gallina de recordar una frase que en los hinchas albos, es parte del ADN, “Mañana el té será mas dulce y la marraqueta más crujiente”.

Llegó el momento de la entrega del trofeo y la imagen que nunca nadie borrará de mi memoria, Jaime Pizarro levantando la Copa Libertadores de América.

¿Quién es Chile? Ahí se ratificaba que Colo-Colo. Aquellos inmortales futbolistas dieron la vuelta olímpica, la mía era caminar por el pasaje Azapa con bandera en mano hasta la Avenida Grecia, donde los bocinazos…la alegría, el carnaval, no creo haberlo vuelto a ver.

Para mi anecdotario personal quedará el padre de un amigo, reconocido hincha de Universidad de Chile totalmente ebrio, pero con una sonrisa de oreja a oreja que me decía hoy somos todos Chile, hoy ganamos todos, porque esta felicidad la tiene todo un país que la necesitaba. Es sabido que los curados nunca mienten.

De Arica a Magallanes, tal como reza nuestro himno, se que todos los colocolinos a pesar de nuestro presente gris, sienten orgullo. Que por unos segundos olvidan que una sociedad anónima tiene al club sumido en una profunda crisis. Hoy a pesar del oscurantismo del cacique la Copa Libertadores después de 21 años sigue siendo motivo de alegría y orgullo y una antorcha inmensa de gloria en su destino, que alumbra siempre con fuego de campeón.

Audios Colo-Colo Campeón Copa Libertadores de América 1991


Acá les dejo el histórico cassette que salió con los audios de cuando Colo-Colo ganó la Copa Libertadores de América de 1991.


domingo, 3 de junio de 2012

El día de la camiseta, recordé las mías


Hace unos días los colocolinos celebraron el día de la camiseta, esto por ser la fecha en que por primera vez el cuadro albo jugó un partido oficial.
Mi historia con las camisetas del Cacique es breve, pero para mi, esas, marcaron una época.
Como no olvidar mi primer uniforme con la tenida alba y negra. Digo uniforme, porque antes el regalo era el conjunto completo, con esos pantalones cortos ochenteros que cubrían poco y la polera de satín que con cada lavado comenzaba a provocar la desaparición de la marca auspiciadora y el desteñido del escudo, que si bien perdía sus colores, no dejaba escapar con ellos el orgullo por tener el ‘indio’ en el pecho.
El modelo Adidas de fines de los 80’s, auspiciado por LanChile fue el primero que tuve, el que usaba en cada pichanga, que en ese entonces, gracias a que todavía no aparecía mi abultada panza, jugaba a diario.
Pero en ese entonces mis inclinaciones futbolísticas estaban orientadas a evitar los goles y así fue que admiré en principio al ‘Cóndor’ Rojas y luego a Daniel, el ‘Loro’ Morón.
Así fue que pedí el uniforme amarillo completo, el cual recibí como regalo. Costaba encontrarlo, la mayoría de las veces estaba agotado. Si bien el avifauno apodo era específico para referirse al guardavallas, más bien los niños parecíamos bandadas de canarios, todos vestidos de ese color.
Pasaron unos 10 años, donde la condición económica reinante en mi entorno, no permitía tener la camiseta blanca.
El 2002 vino la quiebra, el título del joven equipo dirigido por Jaime Pizarro y comandado en la cancha por Marcelo Espina y en Navidad, una nueva camiseta, la fabricada por Puma en aquella temporada.
En ese tiempo ya se manifestaba mi interminable lista de cábalas, y una de ellas era que si con cierta ropa me iba bien o mal, dependía si la vestimenta la volvía a usar. Aquella camiseta la usé por 6 años, coincidentemente la fui dejando con la ida de Claudio Borghi del Cacique.
Ya ningún rito, que por cierto se acercan a los de Morón en cantidad, lograban que Colo-Colo revirtiera lo que actualmente vive.
No sé por qué, siempre me negué a comprar la camiseta alternativa, la negra, a tanto llega la necesidad de creer en alguna cábala, que opté por comprar la alternativa, la adquirí hace poco, así que veremos que pasa…
Por cierto la más significativa, también la adquirí hace poco. La de la Libertadores del 91, la que tiene una firma especial, la del gran Marcelo Barticciotto.
Pienso en dinero actual, he gastado unos 130 mil pesos en 5 camisetas, nada en comparación a los que compran cada nuevo modelo.... y pensar que algunos se las dan para que las vistan y transpiren con orgullo y no lo hacen, futbolistas que pasan y pasan y no entienden el valor que tiene calzar esa tela blanca, con un Indio al pecho.